...encuentran las pruebas. Dice el editorial del planfleto en que ha devenido el El Pais "A raíz de estos sucesos, sin embargo, algunos han pretendido que la familia real se encuentra cuestionada por la opinión pública, pese a que la ovación parlamentaria así lo desmiente". Parece ser que la ovación parlamentaria es equivalente a la opinión pública. Extraordinario. Ya ni siquiera vale aquélla distinción "guerrista" entre opinión pública y opinión parlamentaria, ahora resulta que "ovación parlamentaria" es igual a "opinión pública". Es como si el Parlamento no formara parte de un régimen que está extendiendo la miseria a lo largo y ancho de las Españas, descontando ya la cifra nunca vista de 6.000.000 millones de personas sin empleo y si no vuelve pronto la socialdemocracia (real) a Alemania y Francia, la cifra de 8.000.000 de personas sin empleo.
El problema es que El Pais, forma parte de ese régimen y todo indica que se disolverá con él -al igual que nació y creció con él-; y si, señores, el régimen es el de Monarquía Parlamentaria, donde el monarca, de origen francés, fué nombrado por un dictador -que causó con diferencia muchos más muertos en España (en relación a la población del pais) -después de la guerra- que la tan cacareada represion estalinista.
Y hasta que punto viven en el pasado, lo evidencia como continúa el editorial
"Otros pretenden alimentar un debate sobre la jefatura del Estado que no es más que una contorsión intelectual y mediática que la sociedad española debe rechazar con toda contundencia. El Rey y su heredero encarnan la legitimidad constitucional de la Monarquía. Los hechos imputables al yerno del Monarca no tienen que ver con la forma de Estado que libremente fue asumida por los españoles durante la Transición política".
Al parecer cuestionar la forma de Estado es una "contorsión intelectual", ante la cual está El Pais para decirle a la sociedad española lo que debe hacer. Porque por supuesto hay de por medio una cuestión de legitimidad constitucional y sobre todo de libertad en "la Transición". Nótese que "Transición" la escriben con mayúscula. No cabe duda que hay que sustantivar un momento histórico -donde si algo estaba amenzado era precismante la libertad, para que nada de lo que resulte en entonces pueda ser cuestionable.
No acaban de entender los majaderos que escriben en el planfeto "El Pais", que la última reforma constitucional, pactada entre PP-SOE, es el último acto de esa "Transición", substrayendo a los españoles nada menos que la determinación de a que quieren dedicar su dinero y desde ese mismo momento se ha abierto un tiempo nuevo, donde no exite tal cosa como "legitimidad constitucional".
Estamos en un régimen -hasta ahora de alternancia- absolutamente corrompido, entendiendo por corrompido no ya solo las Gürteles (que también y que van a quedar sin castigo, por mor de las "habilidades de los nuestros"), sino sobre todo corrompido en tanto que no es gobierno del pueblo y para el pueblo, sino gobierno(s) que ejercen unilateralmene la guerra de clases (de los ricos contra los pobres).
Requiem pues por El Pais y el grupo Prisa (sea esto lo que sea).